Software a medida

Tu negocio ya no cabe en una plantilla.

Hacemos el programa con el que trabajáis cada día, no otra web para el escaparate.

Monta el encargo

Tres decisiones. Sale una frase que llevamos a Contacto.

Qué hay que operar
Quién lo usa
Cómo lo hacéis ahora

Brief

Elige las tres piezas. Aquí aparece el encargo.

Mesa de estudio con portátil, monitor y cuaderno. Trabajo de producto.
Persona desarrollando en un puesto con dos pantallas.
Reunión de producto alrededor de un portátil.
Puesto de trabajo con varios monitores en un estudio contemporáneo.
Mesa de estudio con portátil, monitor y cuaderno.
Manos sobre un portátil y una tablet en un estudio contemporáneo.

Por qué a medida

Cuando el negocio ya no cabe en lo que hay en el mercado.

  1. Un SaaS de terceros

    Te obliga a trabajar como lo diseñó otro. Si tu proceso no encaja, el proceso pierde.

    El flujo se escribe a partir de cómo operáis vosotros.

  2. Una web estándar

    Sirve para presentarte. No sirve para operar el día a día.

    Aquí el objetivo es que el trabajo salga: pedidos, citas, stock, clientes.

  3. Parches entre herramientas

    Excel, WhatsApp y un par de logins. Funciona hasta las vacaciones de alguien.

    Una herramienta vuestra, con accesos, historial y reglas.

Qué construimos

El problema primero. La tecnología después.

Desarrollo en un puesto con pantallas, en un estudio contemporáneo.

Aplicaciones web

Herramientas internas, portales de cliente y paneles operativos. Lo que tu equipo usa cada mañana para saber qué está pendiente, quién lo lleva y qué falta por cerrar.

El soporte después de publicar se acuerda con el proyecto.

Cómo trabajamos

Es una secuencia de verdad. Por eso aquí sí hay orden.

  1. 01

    Descubrimiento

    Vemos cómo trabajáis de verdad, no solo lo que pide el briefing. Quién hace qué, dónde se rompe, qué no puede fallar un viernes a las siete.

  2. 02

    Propuesta y alcance

    Qué se construye, en qué orden y con qué presupuesto orientativo. Por escrito, antes de programar. Si algo queda fuera, se dice.

  3. 03

    Diseño de producto

    Flujos y pantallas clave. Validamos contigo que el día a día encaja antes de invertir semanas de código.

  4. 04

    Desarrollo iterativo

    Entregas parciales que puedes usar y comentar. No una caja negra de tres meses y una gran revelación al final.

  5. 05

    Pruebas y lanzamiento

    Probamos con datos reales, formamos a quien lo va a usar y publicamos cuando el proceso aguanta, no cuando el calendario aprieta.

  6. 06

    Soporte y evolución

    El software cambia cuando cambia el negocio. Tras el lanzamiento hay un periodo de estabilización. Lo que viene después se acuerda, no se improvisa.

Con qué lo construimos

Criterio de decisión, no sopa de logos. El stack se confirma por proyecto.

Si la gente lo usa en el navegador

Next.js, React, TypeScript

Interfaces rápidas, tipadas y mantenibles. El mismo criterio que en nuestras webs, aplicado a herramientas de trabajo.

Si hay datos, reglas y cuentas

Node.js, Python, PostgreSQL / Supabase

Elegimos según el problema: APIs, lógica de negocio, permisos. La base de datos es vuestra, no un cajón opaco.

Si tiene que estar en marcha

Vercel y el hosting que pida el proyecto

Despliegue predecible, entornos de prueba y un sitio al que podéis entrar sin pedirnos la llave cada vez.

Si hay trabajo repetitivo que una persona no debería hacer

Modelos como Claude, cuando aportan

Lo usamos dentro del propio producto para resumir, clasificar o redactar. En Starvyo ya forma parte del flujo. No es un gancho aparte: es una pieza más, solo si encaja.

Para quién tiene sentido

Si reconoces una de estas escenas, no estás pidiendo una web.

  • Puesto de desarrollo. El proceso es digital, no una plantilla.

    Un proceso que no cabe en un SaaS genérico

    Ya probasteis tres herramientas y en todas acabáis con un Excel al lado.

  • Mesa de producto: portátil, papeles y el trabajo diario.

    Operación crítica en hojas o WhatsApp

    Pedidos, citas o stock viven en chats y archivos. Funciona hasta que deja de funcionar.

  • Equipo diseñando un producto de software propio.

    Quieres vender tu propio software

    No buscas una web de producto. Buscas el producto.

  • Varias pantallas en el mismo puesto: sistemas que hay que conectar.

    Varias herramientas que no se hablan

    Facturación, agenda, almacén y CRM. Cada uno por su lado. El equipo hace de puente.

Sesión de producto alrededor de un portátil.

Un caso, cuando se pueda contar

Hay producto en marcha. Hasta que el cliente autorice el nombre, el hueco se queda a propósito.

Problema

Un proceso que no encajaba en herramientas genéricas. Demasiados pasos a mano.

Solución

Software propio, con los flujos reales del equipo.

Resultado

Nombre y cifras, cuando se pueda publicar. En privado, lo vemos en una llamada.

Manos sobre un portátil y una tablet. Así se entrega el trabajo.

Cómo se cotiza

No publicamos un pack cerrado. El precio sale del alcance, no de una tabla.

  1. Primero se entiende el proceso

    Sin descubrimiento no hay precio honesto. Una cifra tirada al aire suele ser marketing, no un presupuesto.

  2. Luego se escribe el alcance

    Qué entra, qué no, en qué orden y qué se puede usar en la primera entrega. Eso es lo que se cotiza.

  3. Se paga el proyecto, no una suscripción obligatoria

    El software es vuestro. El mantenimiento continuo, si lo quieres, se habla aparte.

Preguntas que suelen salir

Un primer alcance usable suele estar entre 6 y 12 semanas, según complejidad y cuánto hay que descubrir. Un producto con cuentas, pagos y varios roles lleva más. En descubrimiento te damos un plazo real, no un número de marketing.

¿Hablamos de tu herramienta?

Cuéntanos el proceso. Te respondemos en menos de 24 h, sin compromiso.

También puedes escribir a hola@kaevo.studio