Un SaaS de terceros
Te obliga a trabajar como lo diseñó otro. Si tu proceso no encaja, el proceso pierde.
El flujo se escribe a partir de cómo operáis vosotros.
Software a medida
Hacemos el programa con el que trabajáis cada día, no otra web para el escaparate.
Monta el encargo
Tres decisiones. Sale una frase que llevamos a Contacto.
Brief
Elige las tres piezas. Aquí aparece el encargo.






Cuando el negocio ya no cabe en lo que hay en el mercado.
Un SaaS de terceros
Te obliga a trabajar como lo diseñó otro. Si tu proceso no encaja, el proceso pierde.
El flujo se escribe a partir de cómo operáis vosotros.
Una web estándar
Sirve para presentarte. No sirve para operar el día a día.
Aquí el objetivo es que el trabajo salga: pedidos, citas, stock, clientes.
Parches entre herramientas
Excel, WhatsApp y un par de logins. Funciona hasta las vacaciones de alguien.
Una herramienta vuestra, con accesos, historial y reglas.
El problema primero. La tecnología después.

Aplicaciones web
Herramientas internas, portales de cliente y paneles operativos. Lo que tu equipo usa cada mañana para saber qué está pendiente, quién lo lleva y qué falta por cerrar.
El soporte después de publicar se acuerda con el proyecto.
Es una secuencia de verdad. Por eso aquí sí hay orden.
Vemos cómo trabajáis de verdad, no solo lo que pide el briefing. Quién hace qué, dónde se rompe, qué no puede fallar un viernes a las siete.
Qué se construye, en qué orden y con qué presupuesto orientativo. Por escrito, antes de programar. Si algo queda fuera, se dice.
Flujos y pantallas clave. Validamos contigo que el día a día encaja antes de invertir semanas de código.
Entregas parciales que puedes usar y comentar. No una caja negra de tres meses y una gran revelación al final.
Probamos con datos reales, formamos a quien lo va a usar y publicamos cuando el proceso aguanta, no cuando el calendario aprieta.
El software cambia cuando cambia el negocio. Tras el lanzamiento hay un periodo de estabilización. Lo que viene después se acuerda, no se improvisa.
Criterio de decisión, no sopa de logos. El stack se confirma por proyecto.
Next.js, React, TypeScript
Interfaces rápidas, tipadas y mantenibles. El mismo criterio que en nuestras webs, aplicado a herramientas de trabajo.
Node.js, Python, PostgreSQL / Supabase
Elegimos según el problema: APIs, lógica de negocio, permisos. La base de datos es vuestra, no un cajón opaco.
Vercel y el hosting que pida el proyecto
Despliegue predecible, entornos de prueba y un sitio al que podéis entrar sin pedirnos la llave cada vez.
Modelos como Claude, cuando aportan
Lo usamos dentro del propio producto para resumir, clasificar o redactar. En Starvyo ya forma parte del flujo. No es un gancho aparte: es una pieza más, solo si encaja.
Si reconoces una de estas escenas, no estás pidiendo una web.

Ya probasteis tres herramientas y en todas acabáis con un Excel al lado.

Pedidos, citas o stock viven en chats y archivos. Funciona hasta que deja de funcionar.

No buscas una web de producto. Buscas el producto.

Facturación, agenda, almacén y CRM. Cada uno por su lado. El equipo hace de puente.

Hay producto en marcha. Hasta que el cliente autorice el nombre, el hueco se queda a propósito.
Un proceso que no encajaba en herramientas genéricas. Demasiados pasos a mano.
Software propio, con los flujos reales del equipo.
Nombre y cifras, cuando se pueda publicar. En privado, lo vemos en una llamada.

No publicamos un pack cerrado. El precio sale del alcance, no de una tabla.
Sin descubrimiento no hay precio honesto. Una cifra tirada al aire suele ser marketing, no un presupuesto.
Qué entra, qué no, en qué orden y qué se puede usar en la primera entrega. Eso es lo que se cotiza.
El software es vuestro. El mantenimiento continuo, si lo quieres, se habla aparte.
Un primer alcance usable suele estar entre 6 y 12 semanas, según complejidad y cuánto hay que descubrir. Un producto con cuentas, pagos y varios roles lleva más. En descubrimiento te damos un plazo real, no un número de marketing.
Cuéntanos el proceso. Te respondemos en menos de 24 h, sin compromiso.
También puedes escribir a hola@kaevo.studio